Cuando un departamento se ahoga, lo primero que se prueba es contratar a alguien más. Es lógico, y durante los primeros meses funciona a medias. No falla la persona que llega: fallan los procesos sin documentar en la empresa. Lo que el equipo sabe de memoria no está escrito en ningún sitio, y quien se incorpora tiene que sacarlo, pregunta a pregunta, de quien más sabe.
Lo que la persona nueva no puede saber
Llega con experiencia y con ganas, pero no con lo que solo existe dentro del equipo: dónde está cada plantilla, qué cliente tiene una condición especial, por qué ese proceso se hace así y no de otra forma. Nadie lo escribió nunca, porque siempre hubo alguien a quien preguntar.
Contratar no resuelve eso. Solo añade una persona más a la cola de gente que pregunta, y la información sigue estando en las mismas pocas cabezas.
Un ejemplo: el segundo administrativo
Imagina una empresa de 150 empleados (es un ejemplo). Se incorpora un segundo administrativo para aliviar al que lleva años en el puesto. Durante los tres primeros meses, el veterano dedica una hora al día a resolverle dudas que nadie dejó por escrito: cómo se factura a ese cliente, qué hay que mirar antes de aceptar un pedido, a quién se avisa cuando algo no cuadra.
Mientras responde, no hace su propio trabajo. Y la persona que más sabe del departamento es, justo entonces, la que menos puede producir. A veces el cuello de botella no es el jefe: es quien más sabe.
Cuánto cuesta explicar lo que no está escrito
Con el coste laboral medio en España (26,18 € por hora efectiva, INE, 2.º trimestre de 2026), esa hora diaria del veterano cuesta:
- Al día: 1 hora, unos 26 €.
- Al mes: unas 21 horas, más de 540 €.
- En los tres primeros meses: más de 1.600 €.
- Al año, si el ritmo se mantuviera: más de 6.500 €.
Y es solo el tiempo del veterano, sin contar el sueldo completo de quien acaba de incorporarse.
No es un caso raro. Según el informe State of Teams 2025 de Atlassian, el 56 % de las personas tiene que preguntar a alguien o convocar una reunión para encontrar lo que necesita. Si eso ocurre con cada persona que llega, la pregunta se repite una y otra vez.
Lo que esto dice de tu empresa
No dice que contratar fuera un error. Dice que la información que hace funcionar el departamento nunca tuvo un sitio donde estar. Contratar más gente no cierra esa fuga: la reparte entre más personas, y de paso duplica el coste mientras todo se ajusta. Las empresas o crecen o decrecen, y sumar plantilla sin que la información crezca con ella es sumar el mismo problema.
Mi trabajo es la implantación de IA en empresas, integrada en lo que ya tienes y con tu equipo, para que lo que sabe una persona esté al alcance de todos.
Contratar no cierra la fuga de información: solo la reparte entre más personas.
Si en tu empresa cada incorporación significa que alguien deja de hacer su trabajo para explicar el de los demás, en el Diagnóstico 60 lo miramos juntos en una hora, sobre tu caso y sin coste.
Almudena Gázquez · 06 oct 2026